El obispo emérito Salvador Rangel Mendoza, sostuvo que en la Sierra de Guerrero se produce una droga 50 veces más potente que la heroína: la “China Withe”, que es una combinación de fentanilo con amapola.
Rangel Mendoza manifestó que está de acuerdo en las acciones que ha emprendido el gobierno de los Estados Unidos de la mano de Donald Trump, “pues el fentanilo está matando mucha gente y ya se produce en México”.
Explicó: “Aquí (en Guerrero) se produce la ‘China White’, que es una combinación del fentanilo de China y de heroína que se obtiene de la amapola, esa droga es 50 veces más fuerte que la heroína”.
Además, manifestó que “Guerrero ya se llenó de plantíos de cocaína, ya no solo hay en Colombia y Perú, aquí ya también tenemos esos plantíos”.
Por esa razón, el obispo Rangel refirió que sería conveniente que de llegar a darse la coordinación entre los gobiernos de Estados Unidos y México, deberían “darse una pasadita” al estado de Guerrero.
¿Qué es la “China White”?
El concepto de “China Blanca” o “China White” surgió en Estados Unidos como una forma de diferenciar la heroína de color blanco que llegaba de Colombia o China, de la oscura que era fabricada en México, según el medio Infobae.
En su afán de potencializar el efecto del narcótico y reducir su costo, traficantes comenzaron a mezclarla con otras drogas como la cocaína o el fentanilo, el potente opioide sintético que actualmente ha generado una crisis de salud pública en Estados Unidos.
El profesor de ciencias biomédicas de la Universidad de Florida Central, Wilfrido López-Ojeda, concedió una entrevista para la revista Rolling Stone en la cual explicó que en su origen la “China White” pudo ser una mezcla de fentanilo original con algunos residuos de heroína y cocaína.
Es decir, en esencia, la “China White” es un compuesto de dos potentes opioides: uno sintético (el fentanilo) y uno que se obtiene de la flor de la amapola (heroína).
No obstante, no se descarta que cárteles de la droga estén agregando algún otro narcótico al compuesto para potencializar sus efectos a un menor costo. Dicha situación ha encendido las alertas de autoridades, a quienes cada vez les resulta más complicado controlar la expansión, fabricación y tráfico de drogas sintéticas por lo largo y ancho del territorio mexicano, pero también en Estados Unidos.