Versiones de los periodistas Anabel Hernández y J. Jesús Lemus coinciden en que cuando se realizó el operativo donde se capturó a “El Jando”, el piloto que habría trasladado a Ismael “El Mayo” Zambada hacia Estados Unidos, Iván Archivaldo Guzmán Salazar, líder de Los Chapitos logró escapar de las autoridades.
El operativo se realizó el pasado 8 de febrero en la comunidad de Jesús María, en la misma casa donde fue aprehendido Ovidio Guzmán López.
Las declaraciones de ambos periodistas difieren en la forma en la que el hijo de Joaquín Guzmán Loera habría escapado, mientras Anabel Hernández sostiene que habría huido a través de túneles subterráneos, Lemus dice que habría evadido el cerco militar disfrazado de jugador de baloncesto, vistiendo ropa deportiva y botando un balón mientras atravesaba la zona resguardada por elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y la Guardia Nacional.
La vivienda donde se ocultaba Guzmán Salazar es la misma en la que su medio hermano, Ovidio Guzmán López, fue capturado en enero de 2023, en un enfrentamiento que desató el llamado “Culiacanazo 2.0″.
Según informes de inteligencia citados por J. Jesús Lemus, la propiedad había sido utilizada como refugio durante años por miembros del cártel, debido a su ubicación estratégica y las facilidades que ofrecía para movilizarse sin ser detectados.
Por su parte, Anabel Hernández señaló en su podcast Narcosistema: “Nos informan que desde hace semanas Iván, el líder de Los Chapitos, salió del centro de Culiacán y se desplazó a Jesús María, probablemente calculando que nadie iba a sospechar que se iba a esconder justo en el lugar donde su hermano había sido capturado”.
Jesús Lemus indica que, al momento del operativo, Guzmán Salazar se encontraba sin sus escoltas habituales, únicamente con personal de servicio. La sorpresa dentro del despliegue militar surgió cuando, tras la captura de “El Jando” el propio piloto y otra persona detenida revelaron que el líder de “Los Chapitos” estaba en una casa cercana.
Sin embargo, el periodista señala que, a pesar de esta advertencia, las fuerzas federales tardaron más de dos horas en reaccionar y organizar un nuevo operativo. Para entonces, Guzmán Salazar ya había logrado escapar.