El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó, este miércoles 26 de marzo, una orden ejecutiva para la imposición de aranceles del 25% para todos los autos fabricados fuera de los Estados Unidos, esto con la intención de fortalecer la fabricación nacional e impulsar la economía estadounidense.
La orden ejecutiva firmada por Donald Trump detalla que el país recuperaría 100 mil millones de dólares en ingresos anuales, sin embargo, esto podría ser complejo debido a que las fábricas automotrices estadounidenses también consumen insumos de fábricas extranjeras para la fabricación de sus coches y, de acuerdo con el anuncio, las autopartes también estarán sujetas a los aranceles del 25%.
La mañana de este miércoles, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, anunció que Trump firmaría estas medidas arancelarías, lo que ocasionó que posteriormente las acciones de General Motors cayeran aproximadamente un 3% en las operaciones del día. Las acciones de Ford subieron ligeramente, mientras que las de Stellantis, propietaria de Jeep y Chrysler, cayeron casi un 4%.
Trump había anunciado previamente que revelaría los aranceles el próximo 2 de abril, día en el que también daría a conocer los aranceles recíprocos. No obstante, esta semana sugirió que adelantaría dicho anuncio.
De acuerdo con expertos de la industria, los aranceles podrían elevar rápidamente los precios de los autos nuevos en miles de dólares ya que no existe forma de que haya un automóvil totalmente estadounidense, debido a que se depende piezas realizadas en México y Canadá para una parte significativa de su contenido.
Según un análisis del grupo de expertos Anderson Economic Group, con sede en Michigan, el costo de producción de vehículos construidos en plantas estadounidenses aumentará entre 3 mil 500 y 12 mil dólares cada uno.
En Estados Unidos hay solamente dos vehículos que el gobierno de Trump considera que son fabricados en dicho país en un 75%: el Tesla Model 3 y la Honda Ridgeline, una camioneta ensamblada en una planta de Honda en Lincoln, Alabama.
Sin embargo, debido a la actual legislación comercial estadounidense, las piezas fabricadas en Canadá y las fabricadas en Estados Unidos se cuentan como el mismo contenido nacional, por lo que el porcentaje de estos autos realizado en dicho país podría ser menor.
En tanto, el vehículo más popular en los Estados Unidos desde hace más de 40 años, el Ford f-150, que se ensambla en Michigan o Missouri, solo el 45% de sus piezas provienen de fábricas de Estados Unidos o Canadá, ya que muchas de las versiones más grandes de sus motores se envían desde México.